Desarrollando Fe en el Nombre de Jesús

Desarrollando Fe en el Nombre de Jesús

En el libro de Hechos podemos ver la importancia de tener fe en el Nombre de Jesús.

Cuando Pedro les explicaba a los israelitas como fue sanado el cojo que se sentaba en la puerta del templo llamado la Hermosa les dijo: “Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre;  y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros” (Hechos 3:16).

En este capítulo final del libro veremos la importancia de desarrollar fe en el nombre de Jesús.

En Romanos 10:17 vemos cual es la manera bíblica de desarrollar la fe: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

Para poder entender mejor la fe veamos los términos griegos que se usan para  palabra. Nuevo Testamento encontramos dos palabras:

La primera es logos. Logos nos habla de toda la Biblia en conjunto, toda junta en un paquete. La Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis.

La segunda es rhema. Rhema nos habla de una materia especifica, de un tema de la Palabra de Dios.

La base de la fe es la Palabra de Dios; por eso, debemos entender que aspecto de la Palabra de Dios se necesita, para poder conseguirla.

En Romanos 10:17, se utiliza la palabra rhema; es decir, la fe viene cuando estamos oyendo una y otra vez un tema especifico de la Palabra de Dios; en este caso específico lo que dice acerca del nombre de Jesús.

Notemos que la fe no viene por oír una sola vez la Palabra, sino por el oír de una manera continua la Palabra de Dios.

Mucha gente no recibe de Dios, porque no se toman tiempo para dejar que la fe crezca en su corazón. A lo largo de la Biblia podemos ver que debemos ser diligentes en nuestro estudio de la Palabra.

En Josué 1:7-9 dice: “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartara de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en el, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en el está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”

En este pasaje vemos que Dios le dice a Josué, que la clave para el éxito en la vida se encuentra en el estudio diario de la Palabra de Dios. No solo una vez a la semana sino algo constante.

Si queremos tener fe en el Nombre de Jesús necesitamos pasar tiempo en la Palabra de Dios para poder llegar a entenderlo y poder disfrutar de sus beneficios.

Algo que nos ayudará para nuestro objetivo es hacer un estudio temático acerca del Nombre de Jesús.

Un estudio temático consiste en buscar todos los versos que hablan acerca del tema para meditarlos, estudiarlos y sacar una conclusión.

Al hacer esto podremos entender claramente lo que la Biblia habla del Nombre de Jesús y podremos desarrollar una fe fuerte en él.

Aquí les dejo todos los versos que hablan del Nombre de Jesús para ayudarlos a desarrollar una fe fuerte en el nombre de Jesús:

Mateo 1.21

21 Y ella dará a un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

Mateo 1.23

23 He aquí,  una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.

Mateo 1.24, 25

24 Jos, despertando del sueño, hizo como el ángel del Señor le ordenara, y recibió a su mujer.

25 Y no la conoció hasta que dio a  luz a su hijo, el primogénito; y le puso el nombre de Jesús.

Mateo 10.22

22 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre;  mas el que persevere hasta el fin,  éste será salvo.

Mateo 12.18, 21

18 Este es mi siervo a quien escogí, mi amado, en quien se complace mi alma. Pondré mí espíritu sobre él, y a los gentiles anunciará el juicio.

21 En su nombre esperarán los gentiles.

Mateo 18.5

5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.

Mateo 18.19, 20

19 Otra vez os digo,  que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren,  les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre,  allí estoy yo en medio de ellos.

Mateo 19.29

29  Y cualquiera que haya dejado casas,  o hermanos,  o hermanas,  o padre,  o madre,  o mujer,  o hijos,  o tierras,  por mi nombre,  recibirá cien veces más,  y heredará la vida eterna.

Mateo 28.19

19 Por tanto, id y haced discípulos en todas las naciones, bautizándolas en  nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Marcos 9.38-41

38 Y Juan le respondió, diciendo: maestro, vimos a uno que en tu nombre expulsaba demonios, el cual no nos sigue; y nosotros se lo prohibimos, porque no nos sigue.

39 Jesús, sin embargo, dijo: no le prohibáis, porque nadie hay que realice milagros en mi nombre y pueda después hablar mal de mí.

40 porque quien no es contra mí está  a favor de mí.

41 por tanto cualquier que  vos de de beber un vaso de agua en mi nombre por que sois discípulos de Cristo, en verdad os digo que no perderá su galardón.

Marcos 16.17, 18

17 estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios;  hablarán nuevas lenguas;

18  tomarán en las manos serpientes,  y si bebieren cosa mortífera,  no les hará daño;  sobre los enfermos pondrán sus manos,  y sanarán.

Lucas 10.17

17 Y volvieron los setenta con alegría, diciendo: Señor, por tu nombre, hasta los demonios se nos sujetan.

Lucas 24.46, 47

46 …y así convenía que el Cristo padeciese y al tercer día, resucitase de  entre  los muertos;

47 y, en su nombre se predicase el arrepentimiento y la remisión de los pecados, en todas las naciones, comenzando por Jerusalén.

Juan 1.12

12 Mas a todos los que lo  recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

Juan 2.23

23 Y, estando él en Jerusalén por la pascua, durante la fiesta, muchos viendo las señales que hacia, creyeron en su nombre.

Juan 3.18

18 Quien cree en el no es condenado; pero en que no cree ya está condenado por cuanto no creyó en el nombre del Unigénito Hijo de Dios.

Juan 14:13, 14

13 Todo cuanto pidáis en mi nombre yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el hijo.

14 Si pidiereis alguna cosa en mi nombre yo lo haré.

Juan 14.26

26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Juan 15.16

16 No me elegisteis vosotros a mí,  sino que yo os elegí a vosotros,  y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto,  y vuestro fruto permanezca;  para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre,  él os lo dé.

Juan 16.23, 24, 26

23 En aquel día no me preguntaréis nada.  De cierto, de cierto os digo que todo cuanto pisáis al padre en mi nombre, él vos lo ha de dar.

24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis…

26 En aquel día pediréis en mi nombre…

Juan 20.31

31 Pero estás fueron escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Hechos 2.21

21 Y todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo.

Hechos 2.38

38        y Pedro dijo: arrepiéntanse, y cada uno de vosotros sea bautizado en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Hechos 3.6

6 Y Pedro dijo: no tengo plata ni oro, pero lo que tengo, eso te doy.  En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.

Hechos 3.16

16 Por la fe en su nombre, a este, que vosotros veis y conocéis, lo ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a este, esta completa sanidad en presencia de todos vosotros.

Hechos 4.7, 8, 10, 12, 17, 18

7 Y poniéndolos en medio, les preguntaron: ¿con que poder o en nombre de quien hiciste esto?

8 Entonces, Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo:…

10 Es conocido de todos vosotros y de todo el pueblo de Israel, que en nombre de Jesucristo nazareno, aquel a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucito de los muertos, en nombre de ese es que este está sano delante de todos vosotros.

12 Y ningún otro hay salvación, porque también debajo del cielo ningún otro nombre hay dado a los hombres, por el cual debamos de ser salvos.

17 Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémoslos para que no hablen  mas en ese nombre a ningún hombre.

18 Y llamándolos, les dijeron que a nadie hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús.

Hechos 4.29, 30

29 Y ahora, Señor, mira sus amenazas y concede a tus siervos que con toda osadía hablen tu palabra;

30 mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades, señales y prodigios mediante el nombre de tu santo hijo Jesús.

Hechos 5.28, 40, 41

28 ¿No os mandamos estrictamente que no enseñarais en ese nombre?  Pero ahora habéis llenado Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre.

40 Estuvieron de acuerdo con él. Entonces llamaron a los apóstoles y, después de azotarlos, les ordenaron que no hablaran en el nombre de Jesús; y los pusieron en libertad.

41 Ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del nombre.

Hechos 8.12

12 Pero creyendo en Felipe, quien les predicaba acerca del reino de Dios y del nombre de Jesucristo, se bautizaban tanto hombres como mujeres.

Hechos 9.14-16

14 Y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.

15 el Señor le dijo: ve, por que instrumento escogido me es este para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, de reyes y de los hijos de Israel,

16 por que yo le mostrare cuánto le es necesario padecer por mi nombre.

Hechos 9.21, 27, 29

21 Todos los que oían estaban atónitos y decían: ¿no es este  el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes?

27 Entonces Bernabé, tomándolo, lo trajo a los apóstoles y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús.

29 Y  hablaba con valentía en el nombre del Señor, y discutía con los griegos; pero estos intentaban matarlo.

Hechos 10.43

43 De este dan testimonio  todos los profetas, que todos los que en él crean recibirán perdón de pecados por su nombre.

Hechos 10.48

48 Y mando que fuesen bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase con ellos por algunos días.

Hechos 15.25, 26

25 Nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo,

26 hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Hechos 16.18

18 Esto lo hizo por muchos días, hasta que, desagradando a Pablo, se volvió él y dijo al espíritu: te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella, y salio en aquella misma hora.

Hechos 19.5

5 Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.

Romanos 1.5

5 Por medio de él  recibimos la gracia y el apostolado para conducir a todas las naciones a la obediencia de la fe por amor de su nombre.

Romanos 10.13

13 Ya que todo aquel  que invoque el nombre del Señor; será salvo.

1 Corintios 1.2

2 La iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados  a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro.

1 Corintios 1.10

10 Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente  unidos en una misma mente y un mismo parecer.

1 Corintios 6.11

11 Y es lo que algunos eran, pero ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el espíritu de nuestro Dios.

Efesios 5.20

20 Dando siempre gracias por todo a nuestro Dios y padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Filipenses 2.9-11

9 Por lo que también Dios lo exalto soberanamente sobre todas las cosas y le dio un nombre que es sobre todo nombre,

10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra, y debajo de la tierra,

11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios padre.

Colosenses 3.17

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o por obras, haced todo en nombre del Señor Jesús, dando por él gracias a Dios padre.

2 Tesalonicenses 1.12

12 Para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, conforme la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

2 Timoteo 2.19

19 Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: conoce el Señor a los que son suyos y todo aquel que invoque el nombre de Cristo apártese de maldad.

Hebreos 1.4

4 Hecho tanto superior a los ángeles cuanto que heredó más excelente nombre que ellos.

Hebreos 6.10

10 Por que Dios no es injusto para olvidar vuestra obra  y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndolos aún.

Hebreos 13.15

15 Por tanto, ofrezcamos siempre, por medio de él sacrificio de alabanza a Dios, esto es, el fruto de labios que confiesan su nombre.

Santiago 5.14

14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros?  Llame a los ancianos de la iglesia para que oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor.

1 Pedro 4.14

14 Si, por el nombre de Cristo, sois ultrajados, sois bienaventurados,  porque el glorioso espíritu de Dios reposa sobre vosotros.

1 Juan 2.12

12 Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.

1 Juan 3:23

23 Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

1 Juan 5.13

13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna y para que creáis en el nombre del hijo de Dios.

Apocalipsis 19.12, 13, 16

12 Sus ojos eran como llama de fuego; en su Cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre que ninguno conocía sino él mismo.

13 Estaba vestido de una ropa teñida en sangre y su nombre es: la palabra de Dios.

16 En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: rey de reyes y Señor de Señores.

Apocalipsis 22.3, 4

3 Y no habrá más maldición. El trono de Dios y del cordero estará en ella, sus siervos lo servirán,

4 verán su rostro y su nombre estará en sus frentes.

Tomemos tiempo para estudiar y meditar estas escrituras para que la fe en el nombre de Jesús crezca en nuestros corazones y podamos declararlo con nuestras bocas.

El Nombre de Jesús y los Demonios

El Nombre de Jesús y los Demonios

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios. . .

- Marcos 16:17

En este capítulo veremos la autoridad que tenemos sobre los demonios en el Nombre de Jesús.

Un problema que tiene la gente es que ha sobredimensionado a Satanás y los demonios, les dan más autoridad que la que en realidad tienen; pero como vimos antes ya han sido despojados, desarmados y se les ha quitado todo poder; Jesús ya los venció y nos dio la autoridad sobre ellos.

¡Como debemos entonces enfrentarnos a ellos.

Lo primero que debemos saber es que las señales acompañan a los que creen.

El término creer es pisteuo y según Vine significa: Creer, ser persuadido de, y por ello fiarse de, confiar. Significa, en este sentido de la palabra, apoyarse en, no una mera creencia.

Debemos apoyarnos en la declaración de Jesús: “En mi nombre echar{an fuera demonios.”

Debemos estar persuadidos, convencidos y confiados que lo que Jesús dijo es la verdad y que va ha suceder lo que ha dicho.

Eso es fe, y la fe viene por el oír y el oír la Palabra de Dios; lo que nos dice que debemos depositar la Palabra de Dios continuamente en nosotros en cuanto al área de la autoridad que tenemos en el Nombre de Jesús para llegar a esa convicción.

Lo segundo que debemos hacer es conocer el valor del nombre de Jesús.

La autoridad que tenemos la desatamos mediante el uso del nombre de Jesús.

Juan 14:13-14

13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

En este pasaje dice que debemos pedir en el nombre de Jesús. ¿A quien debemos pedirle?

Como hemos visto anteriormente, podemos escribir este pasaje de este modo: “Todo lo que demandes, o exijas, en mi nombre, yo lo haré”; ya que la frase “al Padre” no se encuentra en los originales.

Para los discípulos esto quedo bien claro; pues en Hechos 3:1-8 podemos ver como usaron el Nombre de Jesús:

Hechos 3:1-8

1 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración.

2 Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo.

3 Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna.

4 Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos.

5 Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo.

6 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.

7 Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos;

8 y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios.

Pedro y Juan sabían muy bien lo que tenían; sabía que podían usar su autoridad en el nombre de Jesús para traer una sanidad.

Nosotros como cuerpo de Cristo tenemos la autoridad y el derecho de usar el nombre de Jesús pero no la gente de mundo.

Hechos 19:13-16

13 Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo.

14 Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto.

15 Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois?

16 Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

Es interesante ver que tanto los hijos de Esceva como el demonio, ellos conocían quien era Jesús.

Los hijos de Esceva sabían que había autoridad en el nombre pero ellos no tenían derecho a usarle porque no eran parte del cuerpo de Cristo.

Lo tercero es que debemos hacer algo con esa autoridad.

Hechos 16:16-18

16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.

17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.

18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

El verso 17 en la Biblia de Jerusalén nos dice lo que realmente decía la mujer: “Nos seguía a Pablo y a nosotros gritando: ‘Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, que os anuncian un camino de salvación.’”

Pablo no estaba predicando “un” camino de salvación, el predicaba el único camino de salvación.

Pablo hizo algo al respecto, él hecho fuera el espíritu de adivinación en el nombre de Jesús.

Nosotros hemos recibido la autoridad ahora debemos usarla.

Esto nos da más luz acerca de lo que debemos hacer para usar nuestra autoridad.

Santiago 4:7

7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

El término someteos es jupotasso que es principalmente un término militar, ordenar abajo (jupo, debajo; tasso, ordenar). Denota: ponerse en sujeción, sujetarse.

Al someternos estamos poniéndonos bajo las ordenes de Dios; nos sometemos a Su Palabra; es decir, la aceptamos como una realidad en nuestras vidas.

Si Él ha dicho que tenemos autoridad, lo aceptamos como un hecho; si Él ha dicho que somos sanos por la llagas de Jesús, lo somos, lo aceptamos como un hecho; si Él dice que somos prósperos, lo somos.

Lo primero que hacemos es aceptar su Palabra como un hecho real para nosotros.

Lo segundo es resistir al diablo.

¿Cómo lo hacemos? Usando la Palabra de Dios y el nombre de Jesús.

Lo tercero es que el diablo huirá de nosotros.

El huirá, escapará de nosotros, como una mosca al ver un matamoscas.

Vayamos ahora a Primera de Pedro

1 Pedro 5:6-9

6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo;

7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente,  anda alrededor buscando a quien devorar;

9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

Vemos aquí el mismo principio de Santiago, humillarnos ante la poderosa mano de Dios, someternos a Él y Su Palabra.

Si Dios ha dicho algo es así; debemos creerle, no dependiendo de nuestras propias fuerzas sino de las del Señor.

Debemos ser sobrios y velar; es decir mantenernos firmes en la Palabra; no ir a derecha ni ha izquierda.

Y debemos resistirlo con la Palabra de Dios y el nombre de Jesús.

No le quedará más remedio que huir.

El Nombre de Jesús y la Sanidad Divina

El Nombre de Jesús y la Sanidad Divina

Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

- Juan 14:13-14

Sigamos ampliando las cosas que vimos en el capítulo anterior para poder entender la relación entre el nombre de Jesús y la sanidad.

En Juan 14:13-14 dice que debemos pedir en el nombre de Jesús. ¿A quien debemos pedirle?

Una traducción literal de este pasaje sería: “Yo haré todo lo que pidas en mi nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pides algo en mi nombre lo haré.”

La frase “al Padre,” no se encuentra en el griego. Fue aumentada por los traductores Reina y Valera para contrastar ese pasaje con Juan 16:23-24. Las traducciones modernas de la Biblia han corregido esto.

Juan 14:13 (Biblia en Lenguaje Sencillo)

Yo haré todo lo que ustedes me pidan. De ese modo haré que la gente vea, a través de mí, el poder que tiene Dios el Padre.

Juan 14:13 (La Biblia de las Américas)

Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Juan 14:13 (Nueva Biblia de los Hispanos)

Y todo lo que pidan en Mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Juan 14:13 (Nueva Versión Internacional)

Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre,  yo la haré;  así será glorificado el Padre en el Hijo.

Aden{as las Biblias en Inglés no utilizan la frase “pedir al Padre”.

Al colocar esa frase se pierde lo que Dios quiere decirnos. Además, como hemos visto, la palabra que se usa para “pedir,” es una palabra que denota la acción de exigir o demandar.

Podemos escribir este pasaje de este modo: “Todo lo que demandes, o exijas, en mi nombre, yo lo haré.”

Para los discípulos esto quedo bien claro; pues en Hechos 3:1-16 podemos ver como usaron el Nombre de Jesús: “Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entran en el templo. Este cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y los tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entro con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido. Y teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico de Salomón. Viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto? ¿O por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a este? El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando este había resuelto ponerle en libertad. Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, y matasteis al autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos. Y por la fe en su nombre, a este, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a este completa sanidad en presencia de todos vosotros.”

En este pasaje vemos que el uso del nombre de Jesús fue lo que trajo sanidad a este hombre. Pedro no usó una oración para que este hombre sane. El demandó la sanidad de este hombre en el nombre de Jesús.

Nosotros también debemos usar el nombre de Jesús en contra de la enfermedad y el diablo.

No es a Dios a quien le demandemos que nos sane; en primer lugar, no fue El quien nos enfermó. Tampoco fue él quien te robó la salud; fue el diablo, él es el verdadero autor de la enfermedad.

Hay sanidad en el nombre de Jesús, solamente debes de usarlo y traerá sanidad a tu vida.

Cuando el diablo traiga enfermedad a tu vida, dile así: “Satanás, en el Nombre de Jesús, deja mi cuerpo ahora. Enfermedad, yo te ordeno salir de mi cuerpo en el nombre de Jesús.”

Tú tienes la autoridad, úsala ahora y recibe tu sanidad.

Otro aspecto del nombre de Jesús y la sanidad es cuando oramos al Padre en el Nombre de Jesús para recibirla.

En Juan 16:23-24 dice: “En aquel día no me preguntareis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”.

Este método es diferente al anterior; mientras que en Juan 14:13-14 dice que usemos el nombre de Jesús en contra de la enfermedad; aquí nos dice que oremos al Padre en el Nombre de Jesús.

Esta es la oración del Nuevo Pacto. Cuando Jesús dijo: “En aquel día,” el se refería a un día que todavía no estaban viviendo. El día en que los apóstoles pasarían del Antiguo al Nuevo Pacto.

Cuando Jesús hizo esta declaración, ellos estaban todavía en el Antiguo Pacto, pues Jesús aun no había muerto, resucitado y ascendido al Cielo.

Sin embargo, estaba por llegar el día en que se iba a empezar el nuevo pacto, donde la gente podría orar al Padre en el Nombre de Jesús.

¿Cuál seria el resultado de ese beneficio que Jesús les estaba anunciando que pronto tendrían?

Todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

De ahí vemos que la oración de la iglesia es orar al Padre en el Nombre de Jesús. No hay ningún otro nombre en el cual debemos orar.

Si el creyente quiere recibir algo de Dios en oración, debe ser hecho en el nombre de Jesús, y todo lo que pida lo recibirá. Y la sanidad está incluida en la oración.

Nuestra oración siempre es al Padre; no le pedimos a Jesús, ni al Espíritu Santo, ni a ningún ángel o persona, le pedimos a Dios. Esa es la forma bíblica.

Además en Juan 16:24 dice: “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.”

¿Hay alguna persona que esté feliz de ser enferma? ¿Nuestro gozo se cumple cuando tenemos dolor?

Muchas veces he orado por gente con dolor, la tristeza y sufrimiento se reflejaba en su rostro, pero al recibir su sanidad en el nombre de Jesús, tu veías como cambiaba su rostro, podías ver el gozo y la felicidad en su rostro.

Tu gozo se cumplirá cuando tu le pidas al Padre que te que recibas la sanidad que proveyó para ti en su plan de redención en el nombre de Jesús, El responderá y la enfermedad se ira de tu cuerpo.

Hace unas semanas estaba compartiendo en una iglesia acerca el nombre de Jesús y la oración, al final los hice practicar lo que habíamos enseñado, llamé a los enfermos y les dije que haríamos una oración en el nombre de Jesús para recibir su sanidad.

Les dije que oren de esta manera: “Padre te pido recibir la sanidad que Cristo proveyó para mi en la cruz, creo que mi cuerpo es sanado en el Nombre de Jesús.”

Solo una sencilla oración al Padre en el Nombre de Jesús y todos fueron sanados

Pídele ahora al Padre recibir tu sanidad en el nombre de Jesús, y la tendrás.

El Nombre de Jesús y la Oración

El Nombre de Jesús y la Oración

La mayoría de los cristianos sabe que puede usar el Nombre en oración; pero no se imaginan la plenitud de lo que significa.

Algunos repiten el Nombre como si fueran loros; pero no les funciona; otros ni siquiera esperan que funcione; y después se preguntan porque no hay respuesta para sus oraciones.

Sin embargo en Juan 16:23-24 Jesús dijo: “En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis,  para que vuestro gozo sea cumplido.”

Esta si que es una declaración realmente asombrosa; todo lo que pedimos al Padre en el nombre de Jesús nos lo dará.

Yo tengo la llave de mi casa; cuando llegó a mi casa puedo decir que abro la puerta; pero en realidad no soy yo sino que es la llave la que lo hace.

Si no tuviera esa llave sería como Pedro Picapiedra teniendo que gritar ¡¡¡Vilmaaaaaaa!!! Ya que no podría entrar en ella.

En la oración también tenemos una llave que abre las puertas del cielo y sin la cual nos quedaremos solamente ante sus umbrales y esa llave es el nombre de Jesús.

Tengamos en cuenta algo, en este verso dice claramente a quien le debemos orar; nuestra oración es al Padre en el Nombre de Jesús.

Nuestra oración no debe ser a Jesús; Él dijo: “En aquel día no me preguntaréis nada. . .todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre os lo dará”.

Jesús lo puso bien claro pedimos al Padre en el Nombre de Jesús.

A veces en los periódicos veo que la gente coloca: “Gracias Espíritu Santo por la gracia concedida.” Pero nuestra oración no es al Espíritu Santo, ese no es su lugar dentro de la Trinidad; las promesas en cuanto a la oración de petición no vienen por orarle.

Mucho menos debemos orarle a los ángeles, muchísimos padres le enseñan a orar a sus hijos: “Ángel de la guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día”.

No se dan cuenta que les están enseñando idolatría a sus hijos,

Colosenses 2:18 es bien claro respecto a esto: “Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal.”

Además, porque tendría que pedirle a un ángel que no me desampare cuando Dios dijo: “No te desampararé,  ni te dejaré” (Hebreos 13:5).

Nuestra oración siempre debe ser al Padre en el nombre de Jesús.

Para tener plena certeza de que tendremos respuesta a nuestras oraciones cebemos seguir las reglas determinadas en la Palabra; por eso oramos al Padre en el Nombre de Jesús.

Cuando Jesús dijo: “En aquel día”, Él estaba hablando acerca del día en que vivimos hoy.  Jesús hizo esta declaración antes de morir por nosotros en la cruz. Antes de dar inicio al Nuevo Pacto.

Podemos parafrasearlo de esta Manera y darle un mejor significado: “En el día del Nuevo Pacto, ya no me pedirán nada; porque todo lo que pidan al Padre en Mi Nombre se los concederá”.

Mientras Jesús estaba en la tierra, sus discípulos no usaban Su Nombre en la oración; es por eso que les dijo: “Hasta ahora, no han pedido nada en Mi Nombre”.

Fue después que resucitó de los muertos, habiendo conquistado y despojado a las huestes del infierno y haberse sentado a la diestra del Padre; muy por encima de todo principado, autoridad, y poder, y Señorío, que llegó el tiempo en que la iglesia usaría esta Nombre tan glorioso en la oración.

Ahora podemos pedir y recibir para que nuestra alegría sea completa.

El pedir al Padre en el Nombre de Jesús garantiza la respuesta a nuestra oración.

Reclamando nuestros derechos

Muy ligado a este pasaje se encuentra Juan 14:13-14 que dice: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.”

El único problema con este pasaje es que Reina y Valera añadieron la frase “al Padre” en este pasaje robándonos el significado real de este pasaje y colocándolo en el campo de la oración.

La gran mayoría de traducciones en español y todas las de inglés no contienen este añadido.

Queriéndonos ayudar a entender la Biblia nos confundieron.

Jesús no esta hablando aquí de la oración de petición (como si lo hace en Juan 16). Aquí dice: “Y todo cuanto pidiereis en Mi Nombre, YO LO HARÉ….Si pidiereis alguna cosa en Mi Nombre, YO LO HARE.”

Jesús está hablando acerca del uso del Nombre de Jesús contra el enemigo en nuestra vida diaria.

La palabra “pedir” usada aquí es el término griego aiteo que significa pedir o demandar, e incluso exigir..

No es a Dios a quien le demandamos o exigimos, Él no es quien nos ha robado nuestra salud o dinero, el que nos roba es el diablo y a él es a quien debemos exigirle que saque sus manos de nosotros y a todas las cosas que nos envíe.

Pedro y Juan sabían esto, como hemos estado viendo en el caso del cojo que se sentaba en la puerta del templo llamada la Hermosa.

Hechos 3:4-8

4 Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos.

5 Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo.

6 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.

7 Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos;

8 y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando,  y saltando, y alabando a Dios.

Demandaron que la enfermedad se fuese del hombre y al momento se fue.

Kenneth Hagin cuenta que una vez, después de enseñar acerca de esto, se le acercó un profesor universitario de griego después del culto, diciéndole: “Hermano Hagin, nunca pensé en esto antes de escucharlo enseñar, pero luego de eso al leer mi Nuevo Testamento en Griego me di cuente que ese verso dice literalmente: ‘Todo cuanto exigiereis como vuestros derechos y privilegios, yo lo haré’”

La concordancia Strong resalta que el significado de la Palabra griega que aquí se traduce como “pedir” es en realidad “exigir algo que se nos debe”.

El problema es que no podemos exigir nuestros derechos y privilegios si no los conocemos.

En el Nuevo Pacto tenemos muchos derechos y privilegios debido a la obra terminada de Cristo en la cruz; y uno de nuestros derechos y privilegios es que podemos usar el nombre de Jesús.

Para poder usar este derecho y privilegio vayamos a la Biblia y estudiemos lo que dice acerca del Nombre glorioso de Jesús.

La Autoridad que hay en el Nombre de Jesús

La Autoridad que hay en el Nombre

Tenemos autoridad en el Nombre de Jesús.

Cuando Jesús se le  apareció a Juan en la isla de Patmos, le dijo: “Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas;  yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.” (Apocalipsis 1:18).

Todavía recuerdo la sensación que tuve cuando al cumplir los 15 años me dieron mi propio juego de llaves de la casa, en ese momento me sentí el dueño del mundo, tenía la autoridad de entrar y salir cuando quisiese de la casa.

Es un hecho que él que tiene las llaves tiene la autoridad; Jesucristo recibió las llaves de autoridad en el cielo y en la tierra.

En Mateo 28:18 el dijo: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.”

Una traducción más exacta de la palabra “potestad” es “autoridad”, veamos como tradujeron esta palabra en otras versiones:

Biblia Latinoamericana

Jesús se acercó y les habló así: “Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra.”

Versión Castilian

Pero él, acercándose, les dijo: Yo he recibido toda autoridad en el cielo y en la tierra.

La Biblia de las Américas

Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.

Reina Valera Actualizada

Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra

La persona que tiene las llaves es la persona autorizada. Jesús está diciendo aquí: “Yo soy la Persona autorizada, yo tengo la autoridad”.

Poco antes de subir para sentarse a la diestra del Padre, Jesús dijo: “He recibido toda autoridad en el cielo y en la tierra.”

Y luego hizo esta poderosa declaración: “Y estas señales seguirán a los que creen: EN MI NOMBRE…” (Marcos 16:17).

En ese momento Jesús nos está autorizando para usar su nombre; nos da la autoridad para usar el nombre que es sobre todo nombre; ese nombre que esta por encima de cualquier otro nombre en los tres mundos, en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra.

Podemos juntar los dos versos, ya que ambos nos dan la idea total de lo que Jesús estaba diciendo, y ponerlo así: “He recibido toda autoridad en el cielo y en la tierra; por tanto, id. . .estas  señales seguirán a los que creen: EN MI NOMBRE, echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes; y si  bebieran cosa mortífera, no les hará daño alguno; sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán  (Mateo 28:18-19; Marcos 16:17,18).

La iglesia primitiva conocía bien de esta verdad; en el libro de Hechos podemos ver una y otra vez como usaron ese nombre tan maravilloso.

En Hechos 16 podemos ver como Pablo usó el nombre de Jesús para echar fuera el demonio de una adivina que estorbaba la predicación de la Palabra:

Hechos 16:16-19

16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.

17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.

18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

19 Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades.

Estamos autorizados para echar fuera demonios en el nombre de Jesús y ellos tienen que irse.

Innumerables veces he visto como la gente ha sido sanada sea usando el nombre de Jesús contra la enfermedad o imponiendo las manos en el nombre de Jesús.

En las campañas suelo usar la sanidad en masa para ministrar la sanidad divina, no hace falta dar un gran grito sino conocer el poder que respalda a este maravilloso nombre.

Sencillamente les explico lo que la Biblia enseña acerca de la sanidad divina y luego les pido que pongan su nombre en el lugar de la enfermedad y de la forma más simple y calmada les digo: “Sean sanos en el nombre de Jesús” y puedo ver como las sanidades empiezan a ocurrir.

Tenemos un nombre que es sobre todo nombre y tenemos la autoridad de usarlo contra el nombre de cualquier enfermedad.

En Mateo 8 podemos ver un ejemplo de la autoridad que tenemos:

Mateo 8:5-10

5 Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole,

6 y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.

7 Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.

8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente dí la palabra, y mi criado sanará.

9 Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

¿Qué dijo este centurión romano para dejar a Jesús tan admirado?

Dijo estas palabras: “Solo di la Palabra. Así como estoy sobre estos cien hombres que obedecen mis órdenes, Tú fuiste colocado sobre la enfermedad. Tú eres Señor sobre los demonios y las leyes de la naturaleza. Tienes autoridad sobre el dolor y la enfermedad. Solo debes hablar, y los dolores y las enfermedades te obedecerán”.

Debemos usar la autoridad que tenemos en el nombre de Jesús.

Ya esta de vuelta Biblias Gratis después del ataque que tuvo

Hace unos días mi página Biblias Gratis, donde coloco enlaces para descargar Biblias y otros recursos de interés, sufrió un ataque.

Incluso tuve que recuperar mi contraseña porque se la habían robado, pero ya esta bien y libre de programas maliciosos.

Así que entren libremente y disfruten de las Biblias y recursos que hay allí.

Aquí les dejo los archivos publicados

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Que Dios les siga bendiciendo

El Ciberpastor

Se fue un grande: Muere el evangelista Oral Roberts en California

Se fue un grande: Muere el evangelista Oral Roberts en California

Muere el evangelista Oral Roberts en California

15 de Diciembre de 2009

TULSA, Oklahoma, EE.UU. (AP) – Oral Roberts, el evangelista que ascendió desde las humildes carpas de avivamiento cristiano para fundar una organización multimillonaria y una universidad de Oklahoma que lleva su nombre, falleció el martes a los 91 años.
El evangelista fue hospitalizado tras caerse el sábado. Ya había sobrevivido dos infartos en la década de 1990 y una cadera rota en 2006.

Roberts murió de complicaciones de neumonía en Newport Beach, California, informó vía telefónica su portavoz A. Larry Ross, desde Carrollton, Texas.

El evangelista fue un pionero en dos frentes: ayudó a traer el cristianismo carismático y lleno de espíritu a las principales corrientes evangélicas en Estados Unidos y llevó a la televisión sus característicos sermones de avivamiento, una nueva frontera para la religión en el país.

Roberts superó la tuberculosis a los 17 años y acreditó ese triunfo con haberlo convertido en uno de los ministros más famosos en Estados Unidos.

Renunció a ser un pastor local en Enid en 1947 para ingresar en un ministerio evangélico en Tulsa y orar por la curación completa de las personas: su cuerpo, mente y espíritu.

Esa filosofía hizo que muchos lo llamaran un “sanador de fe”, una etiqueta que él rechazó declarando: “Dios sana. Yo no”.

Para las décadas de los sesenta y setenta, ya era escuchado y visto por millones en todo el mundo gracias a la radio, la televisión y diversas publicaciones y presentaciones personales. Se mantuvo en la televisión hasta el siglo actual, como copresentador del programa “Miracles Now” (Milagros Ahora), con su hijo Richard. Publicó decenas de libros y dirigió centenares de cruzadas. Una fotografía famosa lo mostraba trabajando en un escritorio con un letrero en el que se leía: “No hagas ningún plan pequeño aquí”.

Roberts decía que sus habilidades como orador eran resultado de su fe, afirmando: “He sido uncido con la palabra de Dios y el espíritu del Señor entra en mí como un resorte enrollado. Cuando estoy listo para seguir, mi mente está afilada como una navaja. Sé exactamente lo que voy a decir y me siento como un león”.


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El Nombre de Jesús – Parte 7

Por Conquista

Mi oración es que los ojos de su corazón les sean iluminados, para que sepan cuál es la esperanza de Su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de Su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia (la energía) de la fuerza de Su poder.

Ese poder obró en Cristo cuando Lo resucitó de entre los muertos y Lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo sino también en el venidero.

- Efesios 1:18-21 (Nueva Biblia de los Hispanos)

Aquí vemos claramente que cuando Dios resucitó a Cristo de entre los muertos, lo colocó a Su diestra en los lugares celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad, poder, y dominio, y por encima de todo nombre que se nombra.

Fue por medio de esta conquista sobre los principados, autoridades, poderes y dominios,  que Jesús obtuvo este maravilloso Nombre.

Veamos Colosenses 2:15 en varias versiones para ver lo que sucedió ese día.

Reina Valera 1960

Y despojando a los principados y a las potestades,  los exhibió públicamente,  triunfando sobre ellos en la cruz.

Versión Moderna

Y habiendo completamente desarmado a los principados y a las potestades, los sacó a vista en público, triunfando sobre ellos en virtud de ella.

Dios Habla Hoy

Y después de derrotar a principados y potestades, y habiéndolos despojado de su poder, los exhibió públicamente en el cortejo triunfal de la cruz.

Castillian

Y después de derrotar a principados y potestades, y habiéndolos despojado de su poder, los exhibió públicamente en el cortejo triunfal de la cruz.

Biblia al Día

Desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Cristo los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal.

Biblia Latinoamericana

Les quitó su poder a las autoridades del mundo superior, las humilló ante la faz del mundo y las llevó como prisioneros en el cortejo triunfal de su cruz.

La Biblia de las Américas

Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El.

Biblia Expandida de Fe

Y después de derrotar, desarmar y despojar completamente a los principados y a las potestades, los expuso públicamente a la burla, incorporándolos a su desfile triunfal.

El Diccionario Siglo XXI comenta así este verso:

La palabra de la cruz era un mensaje de esperanza para aquellos que habían vivido con temor a los poderes malignos y sobrenaturales. Estos principados que habían sido poseedores de aquella “acta”, nos habían oprimido. Usando la figura de la procesión triunfal del conquistador en la que los cautivos de guerra eran exhibidos para magnificar la gloria del vencedor, Pablo dice que Dios derrotó y desarmó a los poderes de su autoridad. Al exhibirlos como espectáculo público, él (Dios más bien que Cristo) expuso ante el universo su total impotencia, conduciéndolos “en él” (es decir, “Cristo”, en vez de “en ella”, la cruz; ver nota de la RVA) en su procesión triunfal para que todo el mundo pueda ver la grandeza de su victoria.

Estos principados y potestades despojados y derrotados son los mismos de los que habla Efesios 6:12.

Efesios 6:12 (Reina Valera 1960)

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados,  contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo,  contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Estos principados y potestades contra los cuales luchamos son los mismos que Jesús venció, despojo, desarmó y quitó su poder; nos enfrentamos a enemigos sin poder ni armamento.

Por eso con toda confianza podamos echarlos fuera en el nombre de Jesús.

Jesús enfrentó a Satanás y sus legiones en su propio territorio y los venció.  La victoria que Jesús ganó contra el pecado, las dolencias y las enfermedades están incluidas en el Nombre.

Y como el Nombre nos pertenece, cuando lo usamos, produce en nuestras vidas aquello que Jesús ya realizó.

Este es el principal motivo por el cual el diablo se esfuerza tanto para impedir que sepamos esto.

No es cuestión de repetir el nombre como si fuéramos loros.

Un hermano entrenó a su loro para que dijera frases cristianas; el loro gritaba: “Y a su nombre” para que la gente diga “¡Gloria!”; decía: “Aleluya, Gloria a Dios”, pero eso no lo hacía cristiano.

El repetir el nombre sin saber lo que hay detrás de él de nada nos sirve. Debemos saber todo lo que lo respalda y toda la autoridad que hay en él; debemos saber lo que ocurrió ese domingo de resurrección cuando Jesús triunfo sobre todo principado y autoridad y recibió el nombre que es sobre todo nombre.

En Colosenses 1:13 dice: “El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas,  y trasladado al reino de su amado Hijo.”

En el momento en que Él despojó a los principados y a las potestades, cuando los redujo a nada, cuando los venció y los derroto, fue el momento en que Él nos liberto del “imperio de las tinieblas”; es decir, del poder o la autoridad de Satanás.

Satanás ya no tiene ninguna autoridad para dominar ni al cristiano ni a la Iglesia.

Cuando conocemos esta autoridad, y sabemos que el Nombre de Jesús nos pertenece, podemos hacer que Satanás huya  todas las veces que nos intente vencer.

Dios ya nos liberó del poder de las tinieblas, y de la autoridad del reino de Satanás; y ahora estamos en el reino de Su amado Hijo.

Confirmando esto, Pablo escribió en Efesios 2:4-6: “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús

Dios nos ha colocado en el lugar más alto de autoridad, donde estamos sentados juntamente con Cristo a la diestra de Dios, y por eso con toda confianza podemos usar ese nombre que es sobre todo nombre.

Así que usemos ese nombre que Jesús obtuvo por herencia, logros y conquista.

El Nombre de Jesús – Parte 6

Por Logros

Por lo que también Dios lo exalto soberanamente y LE DIO UN NOMBRE QUE ES SOBRE TODO NOMBRE, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla, (de seres) de los  que están en los cielos,  (de seres) y en la tierra, y (de seres) debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

-Filipenses 2:9-11

Dios le dio un nombre que está por encima de todo nombre.

Había un Nombre conocido en el cielo, pero desconocido en otros lugares, que estaba guardado para ser concedido a alguien que lo mereciera, y esa persona fue Jesús.

En Efesios 1, Pablo en su oración por los efesios, pidió que sus ojos espirituales fuesen iluminados para ver verdades que nunca se podrían haber imaginado.

Efesios 1:15-23 (La Biblia de las Américas)

15  Por esta razón también yo, habiendo oído de la fe en el Señor Jesús que hay entre vosotros, y de vuestro amor por todos los santos,

16  no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo mención de vosotros en mis oraciones;

17  pidiendo que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en un mejor conocimiento de El.

18  Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,

19  y cuál es la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de su poder,

20  el cual obró en Cristo cuando LE RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS y le sentó a su diestra en los lugares celestiales,

21  muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de TODO NOMBRE QUE SE NOMBRA, no sólo en este siglo sino también en el venidero.

22  Y todo sometió bajo sus pies, y a El lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,

23  la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo.

En este pasaje el Nombre de Jesús es mencionado en contexto con Su resurrección de entre los muertos.

Esta oración no solo fue por la Iglesia en Éfeso; sino que también fue hecha por todos los creyentes dondequiera que estén, porque esta es una oración dada por el Espíritu.

Es una oración para que los ojos de nuestro espíritu sean iluminados para que podamos recibir el conocimiento de la Palabra de Dios en nuestro espíritu, en nuestro corazón, bien en el fondo de nuestro interior.

No es algo que se llega a entender con nuestra mente; Dios quiere que seamos iluminados en nuestro corazón acerca de las cosas espirituales.

La traducción de Moffatt lo pone de esta manera:

Que el Dios de Nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les conceda el Espíritu de sabiduría y de revelación para el conocimiento de Él mismo, iluminando los ojos de su corazón a fin de que comprendan la esperanza a la cual Él nos llama, la riqueza de Su herencia gloriosa en los santos, y la suprema grandeza de  Su poder sobre nosotros, los creyentes; el poder que opera con el poder de la fuerza que ejerció al resucitar a Cristo de entre los muertos y al sentarlo a Su diestra en la esfera celestial, por encima de todos los soberanos, autoridades, dominios y Señores angelicales, por encima de todo  nombre que se pueda mencionar no solamente en esta era; sino también en la era venidera, colocó todo debajo de Sus pies, y lo colocó como cabeza sobre todo PARA LA IGLESIA, la Iglesia que es Su cuerpo, lleno de Aquel que llena el universo entero.

Dios no solo nos dio un Nombre ante el cual todo ser en los tres mundos debe inclinarse y confesar Su Señorío, sino que también sentó al poseedor de ese nombre en el lugar mas alto de autoridad del universo, a Su diestra, e hizo que fuese cabeza sobre todas las cosas para beneficio de la iglesia.

En el verso 22 dice: “Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”.

Entonces, podemos concluir que Dios hizo esta grandiosa obra para beneficio de la Iglesia, es decir por nosotros.

Ahora tenemos el derecho de usar ese Nombre para suplir todas nuestras necesidades.

Dios nos dio el Nombre que contiene la plenitud de la Deidad, las riquezas de Su gloria, y el amor que sale del corazón de nuestro Padre Dios.

Ese nombre nos pertenece y tenemos el derecho de usarlo contra  nuestros enemigos. Tenemos el derecho de usarlo en  nuestras peticiones. Tenemos el derecho de usarlo en cualquier circunstancia que nos encontremos.

El Nombre de Jesús – Parte 5

Por Herencia

Dios, habiendo hablado de muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos últimos días  nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyo heredero de todo y por quien asimismo hizo el  universo.  Él, que es el resplandor de su gloria, la imagen misma de su sustancia y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación  de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles cuanto HEREDÓ MAS EXCELENTE NOMBRE que ellos.   ¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: “Mi Hijo eres Tu, yo te he engendrado hoy”, ni tampoco: “Yo seré un padre para él, y él será un hijo para mí”?  Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: “Adórenlo todos los ángeles de Dios”

- Hebreos 1.1-6

Jesús heredó un  “Más excelente Nombre que el de ellos”. Él heredó un Nombre mas granDioso que de cualquier ser angelical.

Como Hijo, Él es heredero de todas las cosas. Él es la exacta expresión de Dios. Él es el resplandor de Dios. O según dice cierta traducción, Él brilla con el brillo del Padre. Él es Dios que nos habla. Y Él heredo el nombre más excelente.

¿Cuándo lo heredó?

No lo heredó cuando estaba en el cielo antes de venir a la tierra, porque Él ya lo poseía todo. No lo heredó cuando vino a la tierra, porque la Epístola a los Filipenses dice que Él se despojó de toda la honra y de toda la gloria.

Filipenses 2:5-7

5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,

6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,

7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.

La versión The Message (El Mensaje) Coloca los versos 5 y 6 así: “Tenía el mismo status que Dios pero no pensó tanto en si mismo que tuviese que aferrarse a tomar ventaja de eso. En ningún modo. Cuando llegó el tiempo, él dejó de lado los privilegios de su deidad y tomó el status de un esclavo, ¡volviéndose humano!”

Entonces, ¿Cuándo fue que Él heredo Su Nombre?

Veamos los siguientes versos:

Hebreos 1.4, 5

4 Hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.

5 Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, Y él me será a mí hijo?

Hebreos 1:4-5 (Nueva Versión Internacional)

4 Así llegó a ser superior a los ángeles en la misma medida en que el nombre que ha heredado supera en excelencia al de ellos.

5 Porque, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: “Tú eres mi hijo;  hoy mismo te he engendrado”; “Yo seré su Padre, y él será mi Hijo”?

Aquí podemos ver claramente que Jesús heredó este Nombre más excelente.   Fue cuando Dios le dijo: “Tu eres mi Hijo, hoy te engendre”.

Podemos concluir que Jesús heredó Su Nombre el día que fue engendrado.

La gran pregunta ahora es ¿Cuándo es que Jesús fue engendrado?

La mayoría de personas piensan que Jesús fue engendrado el día que entró al mundo, pero, ¿que es lo que nos dice la Biblia?

Como sabemos engendrado significa nacido; pero sabemos que el Hijo de Dios no nació cuando tomó forma humana; Jesús preexistía con el Padre; Él simplemente tomó un cuerpo humano.

Hebreos 10.5

5 Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo.

Hebreos 10:5 (Biblia del Pueblo de Dios)

5 Por eso, Cristo, al entrar en el mundo, dijo: “Tú no has querido sacrificio ni oblación; en cambio, me has dado un cuerpo.

Hebreos 10:5 (La Biblia de las Américas)

Por lo cual, al entrar El en el mundo, dice: SACRIFICIO Y OFRENDA NO HAS QUERIDO, PERO UN CUERPO HAS PREPARADO PARA MI.

Jesús no nació cuando vino al mundo; él siempre preexistió con el Padre, veamos lo que dice en los siguientes versos:

Juan 1.1, 14

1  En el principio era el Verbo,  y el Verbo era con Dios,  y el Verbo era Dios.

14  Y aquel Verbo fue hecho carne,  y habitó entre nosotros  (y vimos su gloria,  gloria como del unigénito del Padre),  lleno de gracia y de verdad.

Jesús es el Verbo que ya existía, por eso es que no necesitaba ser engendrado; pero hemos visto en Hebreos que dice “Tu eres mi Hijo, Hoy te engendre”, y si no refiere al día que tomó un cuerpo para si mismo.  ¿A que se está refiriendo entonces?

En Hechos 13 encontramos la respuesta:

Hechos 13:32-33

32 Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres,

33 la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, RESUCITANDO A JESÚS; como está escrito también en el salmo segundo: MI HIJO ERES TÚ, YO TE HE ENGENDRADO HOY.

¿Cuando fue entonces, que Jesús fue engendrado?

Cuando fue  resucitado

¿Por qué necesitaba ser engendrado?

Porque se volvió como nosotros éramos; separados de Dios al probar la muerte espiritual por todos los hombres. Su espíritu se fue al infierno en nuestro lugar.

Hebreos 2:9

9  Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles,  a Jesús,  coronado de gloria y de honra,  a causa del padecimiento de la muerte,  para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

Su muerte física no era suficiente para remover nuestros pecados. El tenía que probar la muerte espiritual por todos nosotros.

Jesús fue la primera persona que nació de nuevo, como dice la Biblia fue el primogénito entre los muertos.

Apocalipsis 1:5

5 Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.

La pregunta es ¿Por qué su espíritu necesitaba nacer de nuevo?

Porque  quedó separado de Dios.

Recordemos como es que Jesús exclamo en la cruz: “¿Dios mío, Dios mío, porque me has desamparado?” (Mateo 27:46).

Muchas personas no saben lo que la Biblia quiere decir cuando habla acerca de la muerte. La muerte, en la Biblia, no significa el fin de la existencia.

La Biblia nos habla de varias clases de muerte, pero son tres las que debemos conocer: La muerte espiritual; la muerte física; y la muerte eterna (También llamada segunda muerte, cuando las personas que rechazaron a Jesús sean lanzados en el lago que arde con fuego y azufre).

¿Qué es la muerte espiritual? Es lo opuesto a la Vida Espiritual, lo cual no significa el fin de la existencia.

“Efesios 2:1 dice: “Él os dio  vida a vosotros, cuando  ESTABAIS VOSOTROS   MUERTOS  en vuestros delitos y pecados”; es decir: antes de que nosotros naciéramos de nuevo.

En Efesios 2:5 dice: “Precisamente cuando estábamos muertos a causa de nuestros pecados, nos hizo revivir con Cristo ¡ustedes han sido salvados gratuitamente!” (Biblia del Pueblo de Dios).

El hecho de estar muertos espiritualmente no significa que hayamos estado muertos físicamente.

En I Timoteo 5:6 podemos ver esto más claramente: “En cambio,  la viuda que se entrega al placer ya está muerta en vida” (Nueva Versión Internacional).

El hecho que estas mujeres estuvieran muertas no significaba que habían dejado de existir.

Cuando decimos que  un pecador está muerto espiritualmente, no queremos decir que su espíritu no exista. Su espíritu existe, de hecho, existirá eternamente, porque aquella parte del hombre; sea él salvo o no, es como Dios. El hombre es un espíritu eterno que posee un alma y vive en un cuerpo.

Pero el espíritu del pecador no esta en comunión con Dios.

En Génesis 2:17 Dios le dijo a Adán: “Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;  porque el día que de él comieres,  ciertamente morirás”.

Es evidente que Dios no se refería a la muerte física, porque  Adán no murió físicamente cuando comió el fruto de ese árbol; Lo que pasó en ese momento en que murió espiritualmente. Es decir, Adán no dejó de existir. Lo que en realidad sucedió es que inmediatamente rompió la relación y comunión con Dios.

Adán había andado y hablado con Dios, en comunión y relación con Él. Pero ese día, cuando Dios descendió en la mañana para comunicarse con y tener comunión con él, no lo encontró por ningún lado.

Dios lo llamo: “¿Adán, donde estas?” Y Adán le respondió: “Tuve miedo y me escondí”. ¿Por qué? Porque peco.

El pecado nos separa de Dios. La muerte espiritual significa la separación de Dios. En el momento en que Adán peco quedo separado de Dios.

Pero la muerte espiritual tiene un significado algo más profundo que estar separado de Dios. La muerte espiritual significa tener la naturaleza de Satanás.

En Juan 8 44 Jesús le dijo a los fariseos: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él.  Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”.

Los fariseos eran personas muy religiosas. Iban a la sinagoga los sábados, oraban, daban sus diezmos, ayunaban y hacían muchas otras cosas excelentes y buenas; pero mintieron al respecto de Cristo y lo asesinaron.

Jesús dijo que ellos eran hijos del diablo y por eso tenían las características del diablo.

Cuando  la  persona nace de nuevo, recibe la naturaleza de Dios y se deshace de la naturaleza del diablo.

Como hemos visto, Jesús probó la muerte; la muerte espiritual, por todos los hombres.

El pecado no solo es un acto físico; es un acto espiritual.

Jesús Se convirtió en lo que nosotros éramos, con el fin de que nosotros nos convirtiéramos en lo que Él es.

2 Corintios 5:21

21 Al que no conoció pecado,  por nosotros lo hizo pecado,  para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Jesús se hizo pecado. Su espíritu fue separado de Dios, y El descendió al infierno en nuestro lugar.

Cuando Pedro estaba predicando en Pentecostés se refirió al Señor Jesucristo diciendo: “No dejarás mi alma en el infierno, ni permitirás que tu Santo vea corrupción.” En este pasaje Pedro resalta el hecho de que David estaba profetizando por el Espíritu de Dios en el Salmo 16:8-10.

Hechos 2:25-31

25 Porque David dice de El: VEIA SIEMPRE AL SEÑOR EN MI PRESENCIA; PUES ESTA A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO.

26 POR LO CUAL MI CORAZON SE ALEGRO Y MI LENGUA SE REGOCIJO; Y AUN HASTA MI CARNE DESCANSARA EN ESPERANZA;

27 PUES TU NO ABANDONARAS MI ALMA EN EL HADES, NI PERMITIRAS QUE TU SANTO VEA CORRUPCION.

28 ME HAS HECHO CONOCER LOS CAMINOS DE LA VIDA; ME LLENARAS DE GOZO CON TU PRESENCIA.

29 Hermanos, del patriarca David os puedo decir confiadamente que murió y fue sepultado, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy.

30 Pero siendo profeta, y sabiendo que DIOS LE HABIA JURADO SENTAR a uno DE SUS DESCENDIENTES EN SU TRONO,

31 miró hacia el futuro y habló de la resurrección de Cristo, que NI FUE ABANDONADO EN EL HADES, NI su carne SUFRIO CORRUPCION.

Pablo habla acerca de lo mismo en Hechos 13:33

Hechos 13:33 (Nueva Versión Internacional)

33 Dios nos la ha cumplido plenamente a nosotros,  los descendientes de ellos,  al resucitar a Jesús.  Como está escrito en el segundo salmo:  “‘Tú eres mi hijo;  hoy mismo te he engendrado.

Podemos ver claramente que tanto Pedro como Pablo hablan lo mismo. Jesucristo descendió al infierno y fue resucitado por Dios al tercer día engendrándolo como hijo.

No podemos entender la autoridad del Nombre de Jesús hasta comprender esto. Jesús tuvo que descender hasta el mismo infierno para satisfacer las demandas de la Justicia por cada uno de nosotros, porque El murió como nuestro sustituto.

Al tercer día conforme a las Escrituras Dios lo resucito. Sacó Su espíritu y alma del infierno; resucitó Su cuerpo de la sepultura; y le dijo: “Tú eres mi Hijo, HOY te engendre”.

¿Cuál día es hoy? El día en que Jesús fue engendrado. El día en que Jesús fue resucitado. Por lo tanto, ese fue el día, en que Jesús heredó el Nombre más excelente.