Archivo mensual: enero 2007

Los Milagros Tambien Ocurren Para Nosotros

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Estos son mis padres a quienes amo mucho, como verán esta es una foto no muy reciente.

Recientemente le encontraron un tumor en el cerebro a mi Papá; los que leen este blog saben que yo creo en sanidad divina y en milagros; pero a veces es un poco diferente cuando tu pasas por el ataque del diablo.

Sin embargo, yo se en quien he creido, y conozco su Palabra, y se que Él es poderoso para hacer las cosas mucho más más abundantemente de lo que pedimos y entendemos.

Mi Papá no creía que podía recibir sanidad por medio de la oración, pero eso no me importó, como el decidió ir al hospital y operarse; yo decidí orar para que la operación fuese perfecta y su recuperación asombrosa.

En Mateo 18:19-20 dice: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”

Así que busque a una persona de fe que pudiera orar conmigo y estar de acuerdo con él, busque a mi Pastor, Jim Andrews, para que ore conmigo, no conozco otra persona que haya desarrollado su fe como él, su vida y hechos son una prueba palpable de ver a Dios obrando en la tierra.

Hicimos la oración de acuerdo, creyendo que la operación era un éxito total y la recuperación asombrosa.

Y Dios respondió en ese momento nuestra oración.

Como dice mi Pastor: “Yo no creo en la oración, yo creo en el Dios que responde la oración”.

Pasaron los días y tuvimos que mantenernos firmes, creyendo en Dios.

Como dice en Hebreos: “Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”

Yo ya había recibido la respuesta, pero la preocupación y el temor trataban de venir a mi mente, y yo les decía: “No, no, no, Dios ya respondió mi oración, la operación será un éxito y la recuperación asombrosa.”

Una cosa importante para mi fue el apoyo de mi esposa e hijos los cuales me apoyaban y animaban, en los momentos que la preocupación llegaba. En más de una ocasión mi esposa me dijo: “no te preocupes, tu ya creíste”. Que bueno es tener una esposa de fe, que te anima en el momento preciso.

Los hermanos de la iglesia se portaron excelente en ese tiempo, incluso donaron la sangre necesaria para la operación.

Y principalmente sentía el apoyo de mis pastores, interesándose y preguntándome como iba todo; que bueno fue eso para mi.

Llego los día de la operación, y mi Papá me pidio algo que nunca había hecho, me dijo; “Hijo, ora por mi”. Yo le dije: “Papá ya oré, y Dios ya me contestó, todo va ha salir bien”.

¡Tenemos un gran Dios!

El día que lo operaron todo salió perfecto, le dijeron que la operación debía durar por lo menos 5 horas; pero solo la hicieron en 4.

Al día siguiente mi Mamá me contó que ya estaba caminando.

Se supone que debía estar dos semanas como mínimo en el hospital; pero tan solo 4 días despues que le sacaron el tumor del cerebro ya estaba en casa delante de su computadora.

Varios problemas como la perdida de visión e hinchazón de sus pies fueron solucionados.

Realmente tenemos un buen Dios.

Quería compartirles esto, para motivar su fe y que puedan recibir el milagro que necesitan en sus vidas.

Los milagros también estan disponibles para nosotros.

Que Dios les siga bendiciendo

El Ciberpastor

 

 

 

 

 

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El Verdadero Autor de la Enfermedad

En Hechos 10:38 vemos quienes son los autores de la enfermedad y la sanidad: “Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y como este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.”

En este pasaje vemos a dos personajes: a Jesús, el sanador y al diablo, el enfermador.

Vemos que cada persona que fue sanada por Jesús estaba oprimida por Jesús.

También vemos que la Biblia llama a la enfermedad una opresión satánica.

En Lucas 13:10-16 vemos la sanidad de la mujer encorvada: “Enseñaba Jesús en la sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacia dieciocho años que tenia espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo. Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo si buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?

En este pasaje vemos que Satanás es el autor de la enfermedad. Dice que Satanás era el que había atado a la mujer; y, que la enfermedad es una ligadura.

Dios no es quien pone enfermedades en el hombre, es el diablo quien está en el negocio de enfermar a la gente.

En Juan 10:10 se ve un contraste entre las obras de Dios y las obras del diablo: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”

Este ladrón es el diablo. El diablo viene a robarnos con la enfermedad, nos roba la enfermedad, nos roba nuestro dinero, nos roba nuestra salud.

Pero Jesús vino para darnos vida, y vida en abundancia.

En 1 Juan 3:8 dice: “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.”

El propósito por el cual Jesús vino a la tierra fue para deshacer las obras del diablo. La enfermedad es una obra del diablo, Jesús vino para sanarnos.

Jesucristo no ha cambiado, sigue siendo el mismo. En Hebreos 13: 8 dice:

“Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.”

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Como Recibir Sanidad Divina 2

Conociendo al Sanador

 

Esta es un área donde la mayoría de los cristianos son engañados. Muchos creen que Dios es el que los enferma. Muchos han muerto diciendo: “Dios me ha enviado esta enfermedad para enseñarme algo.” No se dan cuenta que le están cerrando la puerta a su sanidad.

Conocí a un pastor, que la gente amaba mucho, tenía unos cuarenta años, pero había estado muchos años en la obra. Un día se enfermo de cáncer, la gente se acercaba para compartirle y ministrarlo, pero él decía: “Dios me ha enviado esta enfermedad para enseñarme algo.” Nunca supimos que cosa le quiso enseñar Dios porque partió a la presencia del Señor. Este pastor se dejo engañar por el diablo y eso le costo la vida.

Otros dicen: “Estoy sufriendo para la gloria de Dios.” La enfermedad no glorifica a Dios.

En Juan 11:1-45 se ve la historia de la resurrección de Lázaro. En los versos 3 y 4 dice: “Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas esta enfermo. Oyéndolo Jesús dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado en ella.”

¿Qué cosa era la que iba a traer la gloria Dios?

Cuando Jesús llegó a Betania encontró que Lázaro había muerto hacia cuatro días.

En el verso 33 vemos la actitud de la gente: “Jesús entones, al verla llorando (a María), y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió.” Notemos que la gente no estaba dando gloria a Dios por lo que pasó, sino que lloraba llena de dolor. En el verso 37 vemos lo que dijeron algunos judíos: “Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía este, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?”

Ahora las personas no solo estaban tristes sino que murmurando de Jesús, ¿eso es darle gloria a Dios?

En los versos del 38 al 45 vemos lo que realmente trae la gloria a Dios: “Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva y tenia una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, veras la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tu me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle y dejadle ir. Entonces muchos judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.”

Lo que trajo gloria a Dios y que la gente creyera en Jesús fue la resurrección de Lázaro. Además notemos la pregunta que Jesús le hizo a María: “¿No te he dicho que si crees, veras la gloria de Dios?”

¿En que tenia que creer María para ver la gloria de Dios?  ¿En la enfermedad? No, la enfermedad había traído dolor y murmuraciones en contra de Jesús. Ella tenía que creer que Jesús iba a resucitar a su hermano para ver la gloria de Dios.

El milagro fue lo que trajo la gloria a Dios.

En el verso 12 de la historia de la sanidad del paralítico que fue bajado por sus cuatro amigos en Marcos 2:1-12 se ve lo que trae la gloria a Dios: “Entonces el se levantó enseguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.”

En estos pasajes vemos que la sanidad es lo que trae la gloria a Dios. En realidad, no hay ningún verso que diga que la enfermedad trae la gloria a Dios.

Otros dicen: “La voluntad de Dios es que yo este enfermo.”

Si esto es cierto, ¿por qué van a los hospitales?, ¿para que asisten donde los doctores?, ¿por qué toman medicinas? Si su afirmación es correcta, ellos están yendo en contra de la voluntad al tratar de curarse por medios físicos. Están pecando al tratar de huir de la voluntad de Dios. Lo mejor para sus vidas seria que dejases de rebelarse contra Dios y acepten con gozo su dolor y enfermedad.

Esas palabras no pueden ser respaldadas con la Biblia. No hay ningún verso en la Biblia que diga que sea la voluntad de Dios enfermar a alguien.

La gente pierde su oportunidad de recibir su sanidad y las cosas que Dios preparó para ellos por no conocer la naturaleza de Dios.

La Biblia dice muchas veces que Dios es bueno.

En el capitulo 5 de Segunda de Crónicas se ve el traslado del arca al templo recién construido por Salmón; en el verso 13 dice: “cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová, y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Dios diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre. . .”

La gente de Israel conocía a Dios y lo alababan diciendo: “Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre.”

El Salmo 136:1 dice: “Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia.”

Esta verdad se ve constantemente en el libro de Salmos.

Cuando el joven rico se acercó a Jesús en Marcos 10:17-18 le preguntó: “¿Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios.” Jesús le dijo al joven rico que Dios es bueno.

Dios es un buen Dios. Un buen Dios hace cosas buenas, el momento que hace algo malo deja de ser bueno y se convierte en malo.

En Santiago 1:17 dice: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”

Al final de Mateo 7:11 dice: “¿Cuánto mas vuestro padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que se lo pidan?”

En estos pasajes vemos que Dios da buenas cosas, “toda buena dádiva y todo don perfecto.”

¿La enfermedad es algo bueno? ¿El dolor y el sufrimiento son algo bueno? ¿La miseria es algo bueno?

Si tu respuesta a esas preguntas es ¡no! No le eches la culpa a Dios de producirlas.

Dios es bueno, y Él quiere hacer algo bueno por ti hoy.


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Como Recibir Sanidad Divina 1

Primera Parte – Redimidos de la Enfermedad

Para saber lo que Dios piensa de la enfermedad debemos ir a su Palabra, ya que en ella Él revela su actitud hacia ella.

En Éxodo 3:13-14 cuando Dios se reveló a Moisés le dijo esto: “Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.”

Dios se reveló a Moisés como el que es. Jehová significa: El que es, el que era, y el que ha de venir. Dios no ha cambiado, Él es el eterno presente. Dios siempre ha sido el mismo

En Malaquías 3:6 dice: “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.” En Santiago 1:17 dice: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”

Dios no ha cambiado, El siempre ha sido el mismo. Él es un buen Dios, que siempre esta dando buenas cosas.

En Mateo 7:11 dice: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto mas vuestro Padre Celestial dará buenas cosas a los que les pidan?” Otra vez nos encontramos con que Dios está listo para darnos cosas buenas.
¿Será la enfermedad una buena cosa?

En Mateo 6:9-13 Jesús nos enseño la oración que llamamos El Padrenuestro, en el verso 10 Jesús nos dijo que oremos así: “Venga tu reino, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

¿Cuál es la voluntad de Dios en el Cielo? Para saber la respuesta debemos ver lo que dice la Biblia. En Apocalipsis 21:4 dice: “Enjugará Dios toda lagrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá mas llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.” El dolor y la muerte son dos consecuencias de la enfermedad, y en este pasaje dice que ya no existirán más, porque las primeras cosas pasaron. Es decir, en el Cielo no habrá más enfermedad.

Si la voluntad de Dios es que no haya enfermedades en el Cielo, Su voluntad es que no haya enfermedades en la tierra.

Sin embargo, la enfermedad existe en la tierra debido al pecado que entró en la tierra por causa de Adán.

Nuestra pregunta es: ¿De que forma proveyó sanidad en la tierra? Por la obra que Jesús hizo en la redención.

Veamos lo que dice Mateo 18:16 en la Versión Amplificada dice: “Pero si no te escucha, anda con uno o dos mas, para que toda palabra sea confirmada y sostenida por el testimonio de dos o tres testigos.”

En este capitulo vamos ha ver a tres testigos: Isaías, Mateo y Pedro; que testificaran que en la obra de la redención, Jesús tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias.

Primero veamos que cosa es la redención. El diccionario define la palabra redención de esta manera:

  1. Rescatar de la esclavitud a un cautivo mediante un precio.
  2. Comprar de nuevo una cosa que se había poseído antes.
  3. Dejar libre una cosa sujeta a una carga u obligación que pesa sobre ella.
  4. Librar de una obligación, o extinguirla.

Para dar un ejemplo de la redención contare la historia de El Barco de Pepito: “Pepito tenía un barquito de madera, que su padre le había construido. Estaba muy orgulloso de él, porque su padre se lo había regalado y porque era muy hermoso. Todos los días iba al río para jugar con él. Pero un día vino una corriente de agua que se lo llevó muy lejos, y no lo pudo ver más. Se fue triste a su casa y se lo contó a su padre. Varios días después, el padre vio el barquito en el escaparate de una juguetería. Compro el barquito y se lo volvió ha dar a Pepito. Ese día Pepito recuperó su barquito.”

Esto mismo es lo que hizo Jesús. Cuando Adán pecó, le dio todo el dominio a Satanás, y trajo el pecado, la enfermedad y la muerte al mundo. Pero Dios nos compró por la sangre de Jesucristo, y al aceptar la obra que Jesús hizo por nosotros somos hechos libres.

Veamos ahora a nuestros tres testigos:

Nuestro primer testigo es Isaías.

En Isaías 53:4-5 se ve el primer testimonio de que Jesús nos redimió de la enfermedad: “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”

En este pasaje Isaías esta dando una mirada hacia el futuro. 800 años antes del nacimiento de Jesús, nos da una imagen de la obra de Jesús. Vemos la doble obra de la redención: El perdón de pecados y la sanidad de nuestros cuerpos. Notemos que ambas van de la mano; Dios colocó la salvación y la sanidad en un mismo paquete. En la cruz Jesús pagó el precio de nuestra salvación y sanidad.

Nuestro segundo testigo es Mateo.

En Mateo 8:17, nos da su testimonio citando a Isaías: “Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias.”

Mateo nos da una mirada al presente; recordemos que él fue un testigo presencial del ministerio de Jesús. Él nos está declarando que Jesús tomó nuestras enfermedades en su cuerpo.

Nuestro tercer testigo es Pedro.

En 1 Pedro 2:24, nos da su testimonio diciendo: “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis curados.”

Pedro nos da una mirada hacia el pasado; aunque fue un testigo presencial de la obra de Jesús, aquí esta recordando las cosas que sucedieron unos treinta años antes.

De estos pasajes podemos tomar estas conclusiones:

  1. La obra de la redención fue doble: Jesús perdonó nuestros pecados y sanó nuestras enfermedades.
  2. La sanidad sigue vigente el día de hoy. En Hebreos 13:8 dice: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.” Es decir Jesús no ha cambiado. Isaías, 800 años antes; Mateo, mientras Jesús vivió: y, Pedro 30 años después dan testimonio de ello. Jesús sigue siendo el mismo, la sanidad sigue vigente.
  3. En estos tres pasajes, se habla de la sanidad en tiempo pasado: “Él llevó,” “Él sufrió,” “Por sus llagas fuimos”; estas cosas nos hablan de un hecho en el pasado, por tanto, la sanidad es un hecho consumado.
  4. Tu ya estas sanado, como Jesús ya completo su obra, solo debes de recibir lo que te pertenece.

Estaba predicando en una iglesia de Viña del Mar en Chile, cuando al final llegó una hermana con un rostro completamente decaído. Le pregunté que tenía y me dijo que hacía cinco años tenía una migraña constante que no le pasaba con nada; había ido a muchos médicos y tomado todo tipo de medicinas pero nada mejoraba. El dolor era tan intenso que en cinco años había bajado veinticinco kilos.

Esa noche había predicado de la sanidad en la redención, así que le leí los versos de Isaías, Mateo y 1 Pedro, y le pregunte: “¿En que tiempo están estos versos?” Y ella me respondió: “En tiempo pasado.” Le volví a preguntar: “Si están en tiempo pasado, ¿Cómo está Ud.? Vi que una luz se encendió en su rostro y me dijo: “Estoy sana.” Le dije: “Si esta sana empiece a dar gracias por su sanidad, de gracias porque Jesús la sano en su obra redentora.”

Ella levantó las manos y empezó a dar gracias porque Jesús la había sanado en su obra redentora. Cuando terminó de hacerlo le pregunte como se sentía, y ella me dijo que el dolor se había quitado totalmente.

Lo que no pudieron hacer los médicos ni las pastillas lo hizo Jesús cuando esta mujer se enteró lo que Él había hecho en la cruz.

Jesús ya terminó la obra de la redención, solo debes acercarte a Él y recibir lo que es tuyo.

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Como Servir a Dios en Tu Iglesia – 10

 

Los Consejeros y los Ujieres

 

LOS CONSEJEROS

El consejero de es aquel que instruye a la persona que acaba de recibir a Jesús en un servicio o campaña. 

No solo debe explicarle al nuevo creyente lo que ha hecho, sino debe animarlo a que haga estas tres cosas 

1. Orar

2. Leer la Biblia

3. Congregarse

Además debe tomar sus datos personales, tales como nombre y dirección para que la iglesia pueda hacer el seguimiento.

EL UJIER Y EL RECEPCIONISTA

Los ujieres son las personas que se encargan del orden de la reunión. Son los guardianes de la unción, o como dijo un hermano, son los “policías de Dios.”

La labor principal del ujier es servir primeramente al ministro y luego servir a la congregación.

Hay varias cosas que hace el ujier:

1. Cuida el orden de la reunión.

2. Acomoda a la gente que llega.

3. Apoya en el arreglo del local.

4. Pasa la canasta de la ofrenda.

5. Ayuda al ministro a la hora de ministrar a la gente.

El recepcionista es la persona que recibe a la gente que llega a la iglesia, también es la persona que impide que gente rara entre a la iglesia.

El recepcionista siempre debe tener una sonrisa en los labios y saludar a los que llegan.

Mucha gente recibe a Jesús debido al amor que reciben cuando entran a la iglesia.

Algunos consejos para el ujier y el recepcionista:

1. Debe estar bien vestido.

2. Debe tener buenos modales.

3. Debe ser amable con la gente

4. Debe estar con los ojos abiertos para evitar que ocurran problemas en la iglesia.

5. Debe estar listo para obedecer las órdenes del ministro o de sus superiores.

Debemos recordar que el ujier representa a la iglesia.


CONCLUSIÓN

Todo lo relacionado al funcionamiento de la iglesia o su ministerio pertenece al ministerio de ayudas.

Por ejemplo, las secretarios, los camarógrafos, los guardianes, etc., que trabajen en un ministerio, pertenecen al ministerio de ayudas.

1 Samuel 30:24

24 ¿Y quién os escuchará en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, así ha de ser la parte del que queda con el bagaje; les tocará parte igual.

En este pasaje vemos cuando los galardones sea repartidos, los creyentes que pertenecen al ministerio de ayudas recibirán la misma recompensa que el ministro debido a su fidelidad.

Dios no nos recompensa de acuerdo a la función o cargo que tengamos, sino de acuerdo a nuestra fidelidad.

Seamos fieles en aquello a lo que Dios nos ha dado.

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Como Servir a Dios en Tu Iglesia – 9

Los Músicos

El ministerio de música no es un ministerio en si mismo sino que forma parte del ministerio de ayudas.

Es el encargado de llevar a la congregación a la presencia de Dios a través de la alabanza y la adoración; y ayudar al ministro que va ha dar la Palabra durante es servicio.

Es un ministerio ungido por Dios. El hecho de que una persona tenga talento musical no significa que lo tenga (aunque ciertamente ayuda).

Por otro lado, el hecho que una persona quiera cantar no significa que Dios lo haya llamado para esta área.

Durante mis 27 años de creyente, he visto muchísima gente que quiere cantar, dicen que quieren cantar a Dios, pero por lo general es porque quieren que los vean. Todos se dan cuenta que la persona no tiene la unción.

Hasta han inventado nombres para su ministerio; ahora se llaman “levitas”, pero parece que no han leído bien su Biblia, porque los levitas no solo eran “cantores” ni “músicos”, sino también estaban los porteros, los que limpiaban el templo, los sacerdotes, el sumo sacerdote, en fin, un innumerable número de trabajos en cuanto al culto y cuidado del templo.

Por otro lado, ahora estamos en el Nuevo Pacto y no existe ningún verso en el Nuevo Testamento que diga que los músicos son levitas.

Debemos dejar los “nombres” y creer lo que dice la Biblia.

La prueba del llamado es la unción no el talento, tu puedes tener el talento sin la unción y llenar estadios con tu música, pero sin la unción solo estarás haciendo un bonito espectáculo.

Cuando la persona tiene la unción para ministrar la música lleva a la gente a la presencia de Dios y la prepara para la Palabra.

2 REYES 3:15 – 16

15 Mas ahora traedme un tañedor. Y mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo,

16 quien dijo: Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchos estanques.

Aquí un músico ayudo al profeta para ser sensible al Espíritu. El profeta había llamado a un músico para que lo ayude. Y cuando el profeta toco su instrumento llego la unción sobre el profeta para hacer lo que Dios le había encomendado.

He estado en servicios donde el ministerio de música, con canciones y voces ungidas han preparado el ambiente para las sanidades milagros y prodigios.

Si hacemos nuestra parte, y nos damos cuenta del lugar de la música en el servicio seremos de bendición para la iglesia..

 

 

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Como Servir a Dios en Tu Iglesia – 8

 El Ministerio de Ayudas en la Iglesia Local

 

HECHOS 6:1 – 7

1 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria.

2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 3 Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.

4 Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.

5 Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía;

6 a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.

7 Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

Aquí se instituyo el ministerio de ayudas en la iglesia.

Algo que debemos notar es que los siete diáconos fueron llamados para ocupar un cargo específico. Estos ministros de ayudas fueron llamados para servir a las mesas.

1 CORINTIOS 12:14 – 18

14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.

15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?

16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?

17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?

18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.

En el cuerpo humano hay diferentes miembros que tienen diferentes funciones. Lo mismo ocurre en la iglesia local, hay diversos tipos de ministerios de ayudas, en los cuales sirven diversos hermanos.

Hay áreas especificas en las que trabaja este ministerio, que son:

Los músicos

 

Los consejeros

 

Los ujieres

 

Los recepcionistas

 

Los que trabajan con niños

 

Los sonidistas

 

Los que apoyan en las campañas

 

Todo trabajo que se necesite

Hay una variedad de áreas en las que este ministerio trabaja.

 

 

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Como Servir a Dios en Tu Iglesia – 7

Creación del Ministerio de Ayudas

EXODO 18:13 – 26

13 Aconteció que al día siguiente se sentó Moisés a juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde.

14 Viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la tarde?

15 Y Moisés respondió a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios.

16 Cuando tienen asuntos, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes.

17 Entonces el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que haces.

18 Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo.

19 Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios.

20 Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer.

21 Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez.

22 Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo.

23 Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás sostenerte, y también todo este pueblo irá en paz a su lugar.

24 Y oyó Moisés la voz de su suegro, e hizo todo lo que dijo.

25 Escogió Moisés varones de virtud de entre todo Israel, y los puso por jefes sobre el pueblo, sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez.

26 Y juzgaban al pueblo en todo tiempo; el asunto difícil lo traían a Moisés, y ellos juzgaban todo asunto pequeño.

Aquí vemos la creación del ministerio de ayudas.

En el verso 13 vemos a Moisés aconsejando el solo a los israelitas, que se calcula eran mas de dos millones de personas.

Moisés estaba pastoreando la iglesia mas grande del mundo, y lo hacia solo. Día y noche se la pasaba aconsejando a la gente.

Para darnos cuenta de su trabajo, si Moisés un minuto para aconsejar a cada persona durante las 24 horas del día, hubiera necesitado tres años y diez meses para hacerlo.

En los versos 14 al 18 Jetro, el suegro de Moisés, se dio cuenta de la situación y le dijo: “Si continuas así vas a volverte loco o morir en el intento.”

Un pastor con una congregación de 200 personas tiene suficiente trabajo para un mes.

Jetro le dijo a Moisés: “No podrás hacerlo solo.”

En los versos 19 al 23 Jetro aconsejo a Moisés y le dijo: “Tienes que organizarte.”

Un pastor debe aprender a usar los recursos humanos que tiene.

Un ministro no puede hacer el trabajo solo, si no tiene ayuda terminara agotándose. Todo ministro necesite gente que lo apoye.

En el verso 23 Jetro le dijo: “Si haces esto y Dios te lo dice.”

Jetro le estaba diciendo: “Yo te estoy dando un plan pero tu tienes que buscar a Dios para que te diga si debes implementarlo y como hacerlo.”

Siempre debemos buscar la dirección de Dios, y por mas que necesitemos apoyo debemos preguntarle que plan debemos seguir.

En el SALMO 127:1 dice que si Jehová no edifica la casa, en vano se afanan los que la edifican. Dios debe ser el que edifique nuestra casa y no nosotros.

En los versos 24 al 26 vemos que Dios aprobó el plan de Jetro y Moisés lo realizó, con lo cual alivio su trabajo.

En el verso 21 vemos los requisitos mínimos de un ministro de ayudas:

1. VARON DE VIRTUD: Es decir una persona capaz; no debemos presionar para estar en un lugar para el cual no estamos capacitados, mas bien debemos prepararnos.

2. TEMEROSO DE DIOS: Debe de caminar en comunión con Dios. Deber ser alguien que ore, lea la Biblia, se congregue y camine en la Palabra.

3. VARON DE VERDAD: Debe tener un buen testimonio.

4. QUE ABORREZCA LA AVARICIA: Su motivación debe ser siempre la correcta. No buscar un cargo para beneficio y gloria personal sino para servir y hacer la voluntad de Dios.

EXODO 17:8 – 13

8 Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim.

9 Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano.

10 E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado.

11 Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec.

12 Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.

13 Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.

Aquí vemos el ejemplo mas claro que hay en el Antiguo Testamento.

Moisés tenia que hacer el trabajo que Dios le dio; pero no podía hacerlo solo. Cada vez que el bajaba los brazos el pueblo de Israel era derrotado.

Tuvieron que venir dos ministros de ayudas Aarón y Hur para que el pudiera apoyar sus brazos; y al sentir alivio, pudo terminar con la obra.

Ese día la batalla fue ganada por tres hombres: un ministro y dos ministros de ayudas.

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Como Servir a Dios en Tu Iglesia – 6

El Ministerio de Ayudas

EFESIOS 4:11 – 16

11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,

12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Aquí podemos ver ciertas cosas respecto al ministerio quíntuple:

1. Jesús estableció el ministerio quíntuple.

2. El ministerio quíntuple fue dado para edificar a la iglesia.

3. Además fue dado para equipar a los santos para que hagan la obra del ministerio (El ministerio de la reconciliación – 2 Corintios 5:18 – 20).

4. Aunque todos los creyentes tienen parte en la obra del ministerio, no todos son llamados al ministerio quíntuple.

En 1 CORINTIOS 12:28 vemos que entre los ministerios que Dios puso en la iglesia se encuentra el MINISTERIO DE AYUDAS.

1 CORINTIOS 12:28

28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, LOS QUE AYUDAN, los que administran, los que tienen don de lenguas.

La palabra AYUDAS viene de la palabra griega ANTILEMPSIS, la cual significa:

1. Alguien en quien apoyarse.

2. Una persona que alivia las cargas.

3. Brindar asistencia.

4. Ser un ayudante.

Dios colocó el ministerio de ayudas en la iglesia para apoyar y aliviar las cargas del ministerio quíntuple.

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